Cabello más abundante con esta mezcla natural sorprendente
Los clavos de olor se han convertido en uno de los ingredientes naturales más comentados en el mundo del cuidado capilar. Su aroma intenso y sus compuestos antioxidantes los hacen populares en remedios tradicionales destinados a fortalecer el cuero cabelludo y estimular el crecimiento del cabello. Cuando se combinan con cebolla y un aceite vegetal nutritivo, se obtiene una preparación casera que muchas personas utilizan como parte de su rutina capilar.
El clavo de olor contiene eugenol, un compuesto que puede favorecer la circulación cuando se aplica con masajes. Una mejor circulación en el cuero cabelludo ayuda a que los folículos reciban más nutrientes. Por otro lado, la cebolla es rica en azufre natural, un mineral relacionado con la producción de queratina, proteína esencial para un cabello fuerte. El aceite de coco o de oliva actúa como base hidratante, aportando suavidad y ayudando a que la mezcla sea más fácil de aplicar.
Ingredientes:
1 cebolla grande (morada o blanca)
1 cucharada de clavos de olor (ligeramente triturados)
3 cucharadas de aceite de coco o de oliva
1 colador
1 recipiente limpio de vidrio
Preparación:
Pela la cebolla y córtala en trozos pequeños. Luego licúala o rállala hasta obtener una pulpa. Coloca la pulpa en un colador y presiona para extraer el jugo en el recipiente de vidrio. Aparte, tritura ligeramente los clavos de olor para liberar mejor sus propiedades y añádelos al jugo de cebolla.
Incorpora las tres cucharadas de aceite de coco o de oliva y mezcla bien. Deja reposar la preparación durante 12 a 24 horas en un lugar fresco para que los ingredientes se integren. Después, vuelve a colar para retirar los residuos sólidos y conservar solo el líquido.
Modo de uso:
Aplica la mezcla directamente sobre el cuero cabelludo seco o ligeramente húmedo. Divide el cabello en secciones y masajea suavemente con las yemas de los dedos durante 5 a 10 minutos. Este masaje es importante para estimular la circulación. Deja actuar entre 30 y 45 minutos y luego lava el cabello con tu champú habitual.
Se recomienda usar este tratamiento una o dos veces por semana. Con constancia, el cabello puede sentirse más fuerte, con mayor brillo y menos quiebre. Antes de usarlo por completo, realiza una prueba de sensibilidad en una pequeña zona de la piel. La clave está en la paciencia y en mantener una rutina de cuidado constante y equilibrada.